Vámonos de tapas..

junio 10, 2011

Hoy jueves toca hablar sobre dos acontecimientos en los que irse de tapas es el motivo principal. Y los dos tienen lugar en Madrid, aunque de forma y en lugares diferentes. En primer lugar anunciaros la II Ruta de las Tapas por Triball, organizada por los comerciso de la madrileña zona del Triángulo de la Ballesta de Madrid, en la que participan 19 establecimientos en los quep or 2,40 € podrás tomar una tapa exclusiva de la ruta y una caña o copa de vino. Se dan cita todo tipo de cocinas y entre los participantes os animo a conocer especialmente la Taberna Agrado, un fabuloso descubrimiento reciente del blog y de muchos madrileños. Para ver el plano de la ruta, haz clic aquí.

Y según va finalizando la semana y nos entran ganas a todos de relajarnos y aumentar el disfrute, otro gran acontecimiento tendrá lugar en el Palacio de los Deportes, la VII Feria de la Tapa, evento multitudinario de entrada grauita que suele abarrotar el recinto en el que tapas y botellines estarán a un precio de 1,20 €. Se trata de una feria de éxito y afluencia garantizadas (9-12 Junio) en la que muchos locales compiten por hacer la mejor tapa (¡para placer de los asistentes!) y obtener la consideración de parte del jurado gastronómico que preside la feria. Así que poco más puedo añadir.. a des-taparse este finde.

Zarracín

junio 6, 2011

En el restaurante Zarracín se respira vidilla gastronómica, especialmente a través de los múltiples menús y jornadas que protagonizan su cocina vasco-navarra, con especialidades de temporada que, nos aseguran, son difíciles de encontrar en Madrid. También cuentan con los grandes clásicos como el txangurro de Guetaria, la merluza o el bacalao (especialidades) y el muy apreciado chuletón de buey a la parrilla. El restaurante lleva ocho años funcionando y nos hablan con cierta nostalgia de tiempos mejores en los que la cocina y los comedores estaban en plena ebullición, y que con la crisis económica bajaron un poco el ritmo. No obstante, se mantienen en pie y dignamente y a juzgar por su buen trabajo, les auguro y deseo un futuro de crecimiento y prosperidad. El restaurante se ubica en la calle San Bernardo 106 y cuentan con un parking concertado en la calle san Bernardo 95.

Entre los muchos menús que ofrecen, nosotros acudimos atraidos por un menú de tapeo para cenar de lunes a jueves por un precio de 22 € (sin IVA). Probablmente sea una buena oportunidad, de lo más asequible dentro de la oferta del restaurante, para disfrutar de su cocina. El menú es para dos personas e incluye dos pirmeros a elegir entre anchoas de Motriko con tomate, huevos rotos con chistorra, jamón con pimientos de Gernika y setas de la casa, con oporto y nata flambeados. Atención especial a este último entrante. De segundo, a escoger entre el bacalao con pimiento, la merluza a la romana, el solomillito de buey con foie y la carrillada. Mi recomendación va hacia el bacalao y el solomillito. En general, buenas materias primas y bien elaboradas, acompañadas con sidra natural escanciada directamente desde su kupela (tonel) y con un dulce finl a cargo de la pantxineta con gelatina de pacharán. Algunas de las raciones nos pareció que pecaban de simpleza, pero lo más destacabale era la calidad de la materia prima y el logro de alguno de sus platos, ya comentados, como las anchoas, las setas, el bacalao o el solomillito.

Setas al estilo Zarracín

La carrillada

El local es acogedor, con una pequeña barra de recepción a la que me atrevo a hacerle la sugerencia de que incluyan alguna banqueta o espacio para poder sentarse y esperar al resto de comensales, en lugar de tener que hacerlo de pie. A continuación un par de comedores semiseparados y al fondo a la derecha el comedor grande. Estilo clásico, acogedor, completo, al que sin embargo también tengo que ponerle un pero y es que había algo en la decoración que sin ser desagradable, no me cuadraba del todo con la atmósfera y el carácter del restaurante. Para el servicio sólo tengo palabras buenas: profesionalidad, atención, rapidez, simpatía.. ¿Conclusiones? Buen sitio para disfrutar de la cocina vasco-navarra, lugar muy vivo gastronómicamente como apuntaba al comienzo de la entrada, lo que permite acercarse a él desde varios intereses y posibilidades económicas, y espacio acogedor, cómodo y bien atendido. Más adelante, volveremos a seguir probando.

Actualidad gastronómica

junio 3, 2011

Queridos lectores, vamos hoy con dos noticias gatronómicas de rabiosa actualidad, interesantes, útiles, anecdóticas y divertidas a un mismo tiempo. En primer lugar anunciaros que la semana  que viene, del 6 al 12 de Junio tendrá lugar la Semana del Restaurante, organizada por tercer año consecutivo por la magnífica plataforma 11870.com y Restaurantes.com, cuyo objetivo es acercar buena parte de la gastronomía madrileña a los madrileños a través de la elaboración de menús atractivos que, en general, se presentan en formatos más apetecibles y económicos. Sin duda es una buena oportunidad para conocer el trabajo de alguno de los más de 100 restaurantes que participan, algunos de los cuales son muy populares, otros casi consagrados y algunos que aún están por conocer. Apuntad lo principal: podréis elegir entre menú comidas por 20 € o menú cenas por 27 €. También es importante saber que para disfrutar de estos menús es necesario reservar con antelación. Tenéis toda la información necesaria en la siguiente página web: http://11870.com/semanadelrestaurante.

En segundo lugar me atrevo a proponeros una experiencia que sintetiza dos grandes placeres de mucho de nosotros, la gastronomía y la lectura. Como la gran mayoría sabréis está en marcha la Feria del Libro de Madrid hasta el próximo 12 de Junio. Pues este año, la pastelería Nunos ofrece la posibilidad de comerse los libros, no solo con los ojos, que también, sino con la boca. Pasteles, bollos y tartas con forma de libro que harán posible que degustemos un libro de bolsillo o alguna edición más grande, según andemos de apetito. Especial curiosidad nos suscita el Gran Libro de Chocolate o la Biblioteca Cremosa, obras de la pastelería Nuno. Así que ya sabéis como acompañanar una visita a la Feria del Libro con una merienda temática adecuada.

Pastelería Nunos

Repetimos en.. Areia

mayo 30, 2011

El local Areia Colonial Chill Out es un espacio que desde siempre me ha merecido buena opinión, desde el primer día que lo conocí, o mejor dicho, desde que me hablaron de él y de sus célebres sofas o camas donde tomar algo sumido en una agradable comodidad. Cuenta con una ubicación privilegiada en Madrid, en la calle Hortaleza 92, a apenas 5 minutos del metro Alonso Martínez. La seña de identidad de Areia creo que ha sido siempre su concepto de espacio chill out, su carácter más bien nocturno y su nutrida carta de cócteles. Sus infusiones, su ambientación y su música también son ingredientes fundamentales del lugar. Nosotros hoy nos ocupamos de una nueva incursión de Areia, la gastronómica. ¿Habrán estado tan acertados con esta apuesta como con el resto de servicios que ofrecen?

Bueno, a modo de presentación podemos afirmar que Areia ha sacado una carta con varios menús de estilos árabes, indios, chinos, con varios precios (12 €, 15 € y 18 €) y con una relación de platos breve pero variada. A ellos se suman una serie de pinchos de carne o langostino y una también breve y deliciosa lista de tartas. Nosotros probamos los menús, concretamente las pakoras (rebozado de verduras), un plato de berenjena y tomate natural, la hamburguesa Yadida y la pastela. Y nos quedamos bien contentos, con la sensación de que Areia podía sumarse un acierto más a su propuesta de ocio, con unos sabores y calidad acordes con el lugar, que no desentonaban sino todo lo contrario, contribuían al exotismo y al carácter acogedor del local. Los platos no son para tirar cohetes, tampoco vamos a pasarnos de la raya, pero sinceramente, son bastante buenos y debido a lo especial del local, concretamente a su ambientación, hacen que sea muy recomendable dejarse caer por allí. Y tomad nota de lo dejarse caer, porque si tenéis el privilegio de comer en una de las camas que tienen preparadas.. la satisfacción puede multiplicarse por el número de cojines que encontréis a vuestro alrededor.

Hamburguesa Yadida en pan de pita y acompañada de una buena guarnición. La carne muy rica.

Conclusiones. Un acierto más. La opinión sobre Areia mejora. A tener en cuenta como oferta gastronómica de la zona, sobre todo siempre y cuando el cuerpo nos pide alimento gastronómico y alimento de otro tipo, del envolvente, del ambiente, del que te hace sentir cómodo. Y con todo esto, me gustaría acabar recordando que las mejores palabras se las lleva Areia a la hora de servir cócteles, así que sumamos y seguimos..

Mythos

mayo 23, 2011

Hoy toca restaurante griego, uno que por lo que he leído por Internet debe ser una de las referencias de la cocina griega en Madrid. Se halla ubicado en la calle Apodaca 20 en un local con dos plantas, en la que la primera sirve de recibidor y cocina y la de abajo, de comedor. No sé desde cuando lleva abierto, pero tiene toda la pinta de ser un restaurante con cierto recorrido a sus espaldas. Voy a comenzar destacando el trato, cercano, profesional y atento, expertos en su propia carta, lo cual es de agradecer para los que no conocemos tanto la gastronomía griega, y la calidad de su comida, así como su originalidad y autenticidad. La carta es muy extensa, por lo que no faltarán platos donde elegir. Es destacable su sección de carnes al carbón.

La degustación de entrantes. De izda a dcha y de arriba a abajo. Crema de aceitunas, crema rosa  de remolacha y huevas, crema blanca de huevas, crema de garbanzos, judiones con salsa, hojaldre de queso, hoja de parra con arroz, queso feta, hojaldre de espinacas, verduritas en salsa, yogur con pepino, crema de berenjena, crema de pimiento rojo y crema de feta, estas dos últimas con un toque picante.

El espacio he de reconocer que no era muy de mi gusto porque aunque en cierto modo era acogedor, me resultaba estrecho, falto de iluminación natural y con una decoración con motivos griegos que no terminaba de convencerme. Supongo que respecto a esto, bueno, como en todo, lo mejor es que cada uno juzgue por sí mismo. Del servicio, repito, que genial, rápido, y como dije antes, atento y profesional. Para una primera incursión en el restaurante Mythos es recomendable tirar por uno de sus platos de degustación, aunque comprobé decepcionado que no cabía la posibilidad de pedir una degustación que incluyera entradas y principales, sino que las degustaciones eran o solo de entrantes o sólo de carnes y principales. Me terminé decantando por la de entrantes (16,75€) que me resultó bastante buena y completa, y me dejo satisfecho, pues está pensado para dos personas. Os animo a leer el pie de foto explicando qué es cada cosa, y resaltar que me sorprendió el sabor de una de las cremas, blanca y hecha a bases de huevas de pescado, exquisita. Me quedé con muchas ganas de probar la musaka y algún otro plato, así que seguramente vuelva a por más en otra ocasión. De la musaka y otras recetas podéis leer cosas muy favorables por Internet.

No es especialmente caro, con una horquilla de precios de entre los 18-40 €, todo dependerá de postres, vinos, etc. A mí si que me ha convencido como un buen restaurante de cocina griega, con un buen trato y con una extensa carta por ir descubriendo poco a poco. Como últimos apuntes deciros que tienen otro restaurante gemelo en Francisco Silvela 30, llamado Milos y que ocasionalmente organizan alguna celebración mientras cenas, con música y bailes típicos. Para la próxima vez quizá sea buena idea intentar coincidir con esto..

Sinaa

mayo 16, 2011

El restaurante marroquí Sinaa de la calle Calatrava 22, entre La Latina y Puerta de Toledo, lleva casi 14 años abierto y sin embargo no he conseguido encontrar nada por escrito sobre él en Internet. No sé si por tanto se puede considerar ésta una exclusiva del blog. Me consta que es un restaurante conocido por los marroquíes que viven en Madrid, que llevan a sus salones celebraciones familiares y otras festividades, pero intuyo que es bastante desconocido por los madrileños, por lo que me alegro si consigo darlo a conocer un poco más a través de esta entrada. Se trata de cocina exclusivamente de Marruecos, de un negocio sencillo, atendido familiarmente y con una carta nada despreciable que va más allá de la tríada gastronómica clásica del cuscús, la pastela y el tayín. De verde fachada y con la posibilidad de llevarte la comida a casa, os animo a seguir leyendo sobre este hasta ahora desconocido local.

Al salón de Sinaa se entra atravesando la zona de la barra y llegando a un comedor en forma de “L”, algo estridente y estrecho para mi gusto, preparado para celebraciones “por todo lo alto”, pero al que no le falta la limpieza y el comfort de poder sentarse sobre unos silloncetes bien majos. También se pueden apreciar ciertos objetos de la decoración típicamente marroquíes. El servicio es amable y cercano y se preocupa por su hospitalidad y el bienestar de los clientes. A mí una de las cosas que más me gustó fué abrir la carta y encontrarme con una gran variedad de platos, pues después de haber transitado por varios restaurantes de Marruecos pensé que ya me los sabía todos.. y no. Encontré puvache de verduras, brewat de pollo (empanadillas de hojaldre de pollo), pastelas de pescado, tayín de merluza y gambas, zumos de frutas etcétera. La carta es muy extensa y los precios son razonables, tirando a baratos, teniendo en cuenta la cantidad de comida que traen los platos. Los entrantes, sin parecernos malos, nos dieron la sensación de que podían estar más finos (la crema de garbanzo y la de berenjena). Me sorprendieron para bien los brewat, que quedan recomendados, y la pastela, y creo que el cuscús de cordero también estuvo a la altura, aunque como un amigo comentó, se echaban en falta ciertos detalles del magnífico cuscús de Al Bahía. Voy a pronunciarme al respecto y decir que como restaruante marroquí de referencia me quedo en primer lugar con Al Bahía y en segundo con éste, con el Sinaa.

La pastela

Por tanto, contentos de haber conocido un restaurante que nos dejó satisfechos, donde la variedad de su carta y la generosidad de sus raciones se hacen bien patentes. Será una firme recomendación para todos aquellos que gustéis de la cocina marroquí pero que queráis seguir descubriendo platos nuevos y no quedarse en la sota, caballo y rey de siempre. Teniendo en cuenta que tampoco es un restaurante caro y que se puede estar agusto, os animo a conocerlo.


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