El restaurante y salón de té Al Mounia era uno de esos restaurantes de alto postín de Madrid al que llevaba semanas deseando asistir, sobre todo desde que me lo catalogaron como el mejor marroquí de la capital. Situado en la calle Recoletos 5, nuestros amigos de Al Mounia pronto cumplirán 40 años al servicio de una clientela que acude (y repite) en busca de los mejores ingredientes y platos tradicionales de la zona del Magreb.
El local cuenta con un salón principal y dos salas complementarias en los que le mobiliario es típicamente marroquí, muy apropiado para la ambientación y como novedad, aunque algo incómodo para nosotros los occidentales. La estancia es en sí una maravilla, arabizadas las paredes y cuidadísimos los detalles de cubertería, vajilla y mantelería. El servicio es también digno de mención, atento, amable, que lo mismo surje una charla que en un abrir y cerrar de ojos encuentras tu mesa reluciente donde antes se esparcían los restos de la comida. Pero no es oro todo lo que reluce, sigamos.
La comida está buena, innegable. Cous cous, tajine, machoui de cordero, pastela.. servidos en abundancia según dicta la tradición y preparados con esmero. Sin embargo, ni de lejos alcanza los niveles que uno espera en un sitio de renombre como Al Mounia. Después de haber disfrutado de una de sus mesas, estoy en condiciones de decir que he comido en otros sitios mucho más humildes, los mismos platos e incluso, más apetecibles que aquí. Una decepción, que acompañada del susto que nos dió una elevada factura (y a mi parecer no justificada), empaña bastante la categoría de este local.
Pero por no acabar la crítica negativamente, es justicia mencionar que la repostería del final de la velada (servida desde “el carrito de la felicidad”) junto con el té a la menta fueron insuperables y se ganan indiscutiblemente un hueco entre las Delicatessen disponibles en Madrid. Lástima que no todo fué tan excelso.
- Comida: 7
- Local: 8
- Servicio: 8,5
- Precio: 2
- Nota d*Gusto: 6,5
Página web: http://www.almounia.es



Abril 23, 2008 a las 11:13 pm
Estoy contigo en que los hay más humildes e igual de buenos, o mejores, como Arabia o Al-Jaima.
Abril 30, 2008 a las 3:08 pm
En otras ocasiones he comentado que estos restaurantes temáticos deberían cuidar los detalles, para sumergirte en el ambiente del país, y en este caso lo cumple a medias: las mesitas son las típicas, pero los asientos al ser occidentales tropiezan las piernas contra la mesa, no se ha tenido en cuenta que los marroquíes se sientan en almohadones, y claro entonces sus piernas entran por la abertura de la mesa. También añoré, la música típica, incluso en un lugar como Al Mounia podían permitirse música en vivo.
Me divirtió las personas que lo frecuentaban: Top model, ejecutivos, árabes…
Pablo, coincido contigo en que los postres, ¡lo mejor!