Wagaboo es la versión mejorada de The Wok (no en vano sus dueños, los hermanos Domínguez, son los mismos que vendieron The Wok al grupo VIPs) y se está extendiendo como la pólvora. Tiene locales en Barcelona, Lisboa o Madrid, y en esta nuestra ciudad está localizado, de momento, en puntos tan maravillosos como la calle Gravina, San Marcos, Ayala o General Martínez Campos. Fusión y vanguardia en los fogones, guiños a Oriente y Occidente, precios asequibles, exponente de la tendencia a cuidar la estética de sus comedores y ofrecer un concepto de mezcla de estilos gastronómicos moderniquis.. ¿qué tal nos habrá ido en Wagaboo?
Fuimos al local de la calle Gravina y encontramos las mesas excesivamente juntas (recalco el “excesivamente”) y los comedores pequeños. Ciertas mesas quedan arrinconadas (sin embargo es fácil evitar esto debido a su chulísima fórmula de reserva online). Estilo moderno, aceptable. La combinación de plásticos y luces dan el pego y el servicio, del estilo del VIPs, también. La cocina y sus empleados orientales quedan al descubierto por unas mamparas estilo The Wok que a mi parecer armonizan con la estancia y dan una sensación de transparencia agradable. Los precios no son malos: la carta cuenta con 12 primeros a una media de 8€ o bien varias opciones de pasta italiana y asiática. Sigue con 8 principales entre los que te puedes encontrar solomillos de atún o ternera, merluza, tajín o pato. La variedad de los principales es de agradecer. Nosotros dos pedimos ensalada con barquillo de brie, tallarines la-mien de pollo con shitake y fricadelle de hamburgo (30 € junto a dos botellas de agua; no sirven jarras de agua). Los platos nos dejaron algo fríos aunque sinceramente, no esperábamos más. La Fricadelle se trata de dos hamburguesas que ellos, en un tono algo rimbonbante, califican de la mejor calidad y la mayor autenticidad, pero que en realidad no cumple ninguno de los dos requisitos.
No creo que repita en Wagaboo. Su mayor tirón es estar o, casi mejor dicho, haber estado en boca de todos y haber explotado al máximo la moda imperante entre los locales de restauración que se abren hoy en día. Es justo señalar también que la variedad de su carta o la localización de sus locales es fantástica, pero que a la hora de la verdad, tanto la comida como la velada se quedan algo flojos.
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Comida: 6
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Local: 6
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Servicio: 6
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Precio: 7
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Nota d*Gusto: 6






Septiembre 9, 2008 a las 9:45 pm
La verdad es que es triste que lo mejor fuera la ensalada. Los tallarines no estaban mal, y lo de las hamburguesas pues.. bastante normalitas, eso sí, mas gordas que las que puedes tomar en cualquier sitio. No es mucho mejor que The Wok en mi opinión. Y si, bien recalcado lo de las mesas excesivamente juntas, que casi metemos el codo en el plato de los que había al lado.
Septiembre 13, 2008 a las 5:10 pm
pues a mi los tallarines si me gustaron, no he probado más que eso, pero vamos, es su especialidad, y los hacen a mano… fuera de los tallarines, supongo que la calidad del resto de comida es bastante menor como dices.
a mi el local me gusto, y cuando estuve, tuve una mesa muy separada del resto y junto a una ventana.
En fin, yo creo que repetire, volveré a pedir tallarines, que tienen bastante variedad, no es muy caro, esta rico, es agradable, y la situación es excelente