
Muy cerquita del caballo de Cascorro y atestado de gente los domingos de Rastro, nos encontramos con Casa Amadeo, fundada en 1942 y muy popular hoy en día gracias a su ración de caracoles servidos con su típico, sabroso y grasiento caldejo. El dueño que da nombre a tan pintoresco bar suele hallarse entre la barra y la cocina y es un buen conocido de los ciudadanos que fin de semana tras fin de semana se acuerdan de cumplir con la tradición y engullir unos caracoles. Si quieres sumarte a ellos, que ahora que empieza el buen tiempo y como apreciaréis en las fotos se han multiplicado, puedes acercarte a la Plaza de Cascorro 18.


Las cañas están bien tiradas, aunque son algo caras: 1,75€, disfrazadas de minijarras que en realidad contienen la misma cantidad de cerveza. La media ración de caracoles sale a 7€ y la doble a 12€, que si sois cuatro os da para unos cuantos moluscos por cabeza. Tienen otras raciones como el bacalao de la casa (8€), los callos madrileños (7€), zarajos conquenses (4€), torreznos (5€), calamares (8€), oreja (5€) o boquerones (6€). Volviéndonos a su ración estrella, y si prefieres no tener que tomártelos de pie entre humos y voces, puedes llevártelos a casa por 10€ el medio kilo o 19€ el kilo entero. Supongo que como buena ración consagrada de la capital, entre el caldillo y los caracoles podrás experimentar un matiz más del sabor castizo de Madrid..
















