
Reconozco que me gusta escribir sobre “hallazgos” provocativos. Si en días pasados tocó hablar del bisap o las bayas de Goji, para esta nueva entrega me apetecía volver muuuy atrás en la máquina del tiempo. Y tuve que decidirme entre los potitos y la pasta dental junior (con extra de sorbitol, edulcorante). Me he lanzado a catar tres de ellos, uno salado e inesperado de menestra de cordero y otros dos dulzones de frutas. ¿Conclusión? Que aparte de ser una experiencia que nadie debería negarse a sí mismo, la composición y sabor de los potitos dulces es interesante y gratificante.. como postre para una cena informal, en la que toque sacar algo fuera de lo común para animar el cotarro. O como tentempié en el trabajo. El de menestra de cordero, sin embargo, era un pufete, no creo que sea necesario maltratar el paladar de los recién llegados a la aventura gastronómica con este tarro. Teniendo en cuenta que los principales devoradores de potitos son los bebés, es de suponer que el producto será altamente nutritivo y saludable. ¿Qué más se puede pedir?.
mayo 2, 2009 a las 10:23 pm
¿Que será lo siguiente que te veremos comer para experimentar? xD