
Llegará el día en que me atreva a calificar de clásicos a restaurantes como La Finca de Susana, La Gloria de Montera o Bazaar, todos ellos pertenecientes a una misma cadena de restauración que lleva ya años colgando el cartel de completo y satisfaciendo la curiosidad de muchos madrileños que se acercan a probar cocina cretiva a unos precios muy buenos y en un ambiente bonito, con estilillo. Los últimos en llegar de la mano de los mismos propietarios han sido Public y Ginger. Por el Día de la Madre nos acercamos a la sucursal de Chueca, al espléndido Bazaar, situado en una de las esquinas más atractivas del centro de Madrid: Libertad 21 con San Marcos. Siguen sin hacer ningún tipo de reserva ni falta que les hace: había cola para entrar. Por eso me atreveré a tratarrlos como clásicos próximamente, porque son ya muchos años fieles a una oferta concreta que sigue gozando de éxito.

La verdadera joya del local de Bazaar son sus ventanales. Tiene dos pisos; el de abajo queda algo tristón en comparación con la luminosidad y apertura del piso de arriba. Estanterías llenas de productos de alimentación antiguos, envases retro que dan un toque chic a la estancia (exclusivamente decorativos, no están a la venta). Mantelería de tela, platos más anchos que el palmo de Pau Gasol y un cúmulo de detalles inspirados en un estilo neoyorquino de los 90 que sigue agradando mucho en Madrid. En la carta entre 50-60 platos para elegir, con alguna que otra sugerencia y con un clara vocación mediterránea, de fusión y creativa. El precio medio del plato serán unos 7-8 €. Una comida o cena completa, con vino y postre, no suele subir de los 25 €.

Una de las sugerencias: canelón de carrillada de ternera al Pedro Ximenez (bonísimo, 8,08 €)

Pequeñito & exquisito: mousse de foie con queso de cabra gratinado (6,30 €)

Rosbif de atún con chutney de mango (8,97 €). Alegre combinación.

Milhojas de magret de pato y foie (9,35 €). En cualquier otro restaurante, por este plato te cobran el doble.

Pastel de nueces con chocolate caliente (4,15 €). Una de las sugerencias que yo no sugeriría.

Tarta de queso al coulis de frutas (4,48 €)
Las fotos no engañan: la presentación de los platos es un acierto en la mayoría de los casos y le da un extra de emoción e ilusión a la velada. Hacía años que no pisaba uno de estos restaurantes y en esta ocasión reconozco que he salido más contento que en otras. Con la sensación de que la relación calidad-precio sigue siendo bastante buena y de que algunos de los platos eran señores platos (aunque conviene aceptar recomendaciones, ya que otros no estaban a la altura). No preveo desgaste alguno para Bazaar. Aquí y en el resto de restaurante cuentan con menús diarios a menos de 10 €. A pesar de que en alguna ocasión han sido criticados por la supuesta falta de gracia de su cocina y su afán de apariencia, desde mi punto de vista pasar por ellos de vez en cuando merece la pena. El bolsillo, la vista y el paladar te lo agradecerán.
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Comida: 7
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Local: 7
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Servicio: 7
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Precio: 7,5
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Nota dGusto: 7,5
mayo 13, 2009 a las 8:44 am
De todos los de “la cadena” este es nuestro favorito!
mayo 15, 2009 a las 12:34 pm
Tienes razón prepararn los mismos menús del día en los tres sitios.
En este de la calle Libertad no he estado, pero sí en el de la Plaza del Angel.
Saludos
marzo 24, 2011 a las 9:02 am
[...] más valorados de Madrid, compartiendo esquina con otros localse de restauración apetecibles como Bazaar, Diurno o el Duende. Pero hoy toca hablar de La Dominga. Pongámonos a [...]