En unos días Olsen cumplirá 5 años desde su inauguración. Por aquél entonces logró levantar expectativas por el origen de su cocina escandinava y su concepto de restaurante moderno, céntrico, que va más allá de las comidas y las cenas para convertirse en un punto de referencia sobre el vodka (más de 80 tipos distintos) y en una aparente sesión de ocio para los viernes y lo sábados por la noche (Belvedere Lounge), con música de ambiente y ambientación nórdica incluida.
Ubicado en la calle del Prado 15, a tiro de piedra del Congreso de los Diputados, cuenta con un espacio para fumadores de cara a la calle (que en este caso lo llamaremos el rincón “ahumado) y un comedor de tamaño medio al fondo. El ambiente y el relax logrado son bastante notables. Para comidas entre semana es una muy buena opción, con dos menús a 10 y 15 € y algunas opciones para combinar entrantes y probar un poco de todo. Inevitable encontrar y disfrutar ciertos toques escandinavos como la amplia presencia del salmón, skrei, los smorrebrod (sandwiches) o una sugerente tabla de sushi nórdico a base de arenque, caviar, salsa de rábano picante, peras.. El pan de mediodía me pareció excelente. Comer o cenar a la carta sube de 35 a 50 €. 5 años avalan la originalidad y la constancia de Olsen, que tiene un gemelo en Buenos Aires, pero que por aquí sigue buscando su identidad a medio camino entre el norte de Europa y la cocina patria. Un espacio agradable, comida amable y con muchas opciones tanto en la carta como en la barra.








7 de Enero, segunda vela para dGusto. Segundo año blogosférico en el que dGusto ha seguido creciendo, despachando nuevas mesas, descubriendo propuestas y logrando abrir alguna que otra puerta. Los resultados de 2009 han sido: