
La calle san Bernardino, en los aledaños de Plaza España, probablemente sea la calle con más restaurantes de distintas nacionalidades de todo Madrid. Algunos de ellos quizá dejen que desear.. pero otros no, son buenos sitios donde parar y aprovecharse de la diversidad culinaria que ofrece nuestra ciudad. Uno de ellos es Esfahan, restaurante persa de la calle San Bernardino 1, especializado en carnes a la barbacoa, guisos típicos del país, cordero, arroces de colores y postres caseros.

Sin ser un gran conocedor de la cocina iraní, que tan sólo he tenido la suerte de degustar en un par de ocasiones, me atrevo a decir que tiene muchas posibilidades y resulta muy atractiva por su exotismo y su gusto por la buena mesa. Esfahan es un restaurante mediano de tamaño, con un comedor ricamente decorado con motivos de su país, desde telas a instrumentos, utensilios, fotos, artesanía.. y en donde suena de fondo agradable música persa. El servicio es bastante bueno, son simpáticos y serviciales y capaces de aconsejar con criterio. De la carta destacan algunas entradas frías y calientes, los distintos arroces de colores y las brochetas a la barbacoa, y como decía al principio, los platos principales y las parrilladas para compartir. Un consejo: no perdáis de vista la posibilidad de pedir por encargo cordero lechal relleno o cocido persa de puchero. Nosotros lo tenemos como pendiente para la próxima vez que vayamos, ahora que lo sabemos.

Bandeja esfahan, plato degustación
Nuestro primer plato es una absoluta recomendación si váis a cenar 2, 3 o 4 personas: la bandeja Esfahan, que a modo de degustación trae hommoz, giaz, labu y motábbal. Los cuatro entrantes están deliciosos junto al pan de pita (1 €) y son una gran entrada para ir entrando en la comida/cena y pasar después a los principales. En nuestro caso bagali polo, un portentoso plato de cordero al horno con arroz verde que sobresalía por lo contundente que era. Al postre no llegamos y quedamos muy, muy satisfechos, con la sensación de haber probado cosas nuevas en un local con gusto por el servicio y la cocina. Nos salió a 25 € por persona con una botella de vino y varias raciones de pan. Por lo que, con todo lo dicho, una recomendación más del blog. Últimamente no es que me haya vuelto un pelota redomado de los restaurantes por los que paso sino que, sinceramente, estoy teniendo suerte y yendo a parar a lugares muy interesantes, como este Esfahan.