Argelia es un país del norte de África que comparte frontera, entre otros, con Marruecos, Túnez, Libia, Mauritania etc. Chez Farida es un restaurante argelino de la calle del Olivar 22, paralela a las calles del Ave María y Lavapiés. Es curioso que de un país como Argelia, del que no hay tanta distancia física con España, tengamos pocos buenos ejemplos de restaurantes en Madrid. Menos mal que, al fin, hemos conocido uno. Uno que sumamos a la lista de buenos y recomendables restaurantes árabes de la ciudad y del que a continuación os cuento con un poco más de detalle.
Chez Farida lo llevan hija y madre. La madre se encarga de la cocina y la hija de atender amablemente la sala, que se divide en dos espacios y una pequeña barra en el recibidor. Está decorado con motivos argelinos pero de manera sobria, no cargante. Tiene asientos acolchados adosados a la pared y las mesas son de esas arabescas tan chulas, pero que a las personas altas nos pueden resultar un tanto incómodas.. todo es adaptarse. En general, se puede afirmar que la estancia es agradable. Llevan ya cinco años trabajando en el restaurante y nos recuerdan que en su carta encontraremos especialidades de varias zonas de Argelia, es decir, como si entras a un restaurante español en el que igualmente te sirven una fabada asturiana, que una paella valenciana o un gazpacho andaluz. Para información de vuestros bolsillos, calculemos unos 18-25 € por persona, en función del hambre que se lleve y de la elección o no de postres.
Las croquetas de patata
El guiso de cordero dulce
Nosotros hemos comido Sfiriya batata (croquetas de patata, sobresalientes), Burek (buenos rollitos de hojaldre rellenos de ternera) y Tchakckuka (rico revuelto de tomates y pimientos asados). Esto para empezar, de entre los cuáles nos han merecido un punto y aparte las croquetas. Seguimos con dos platos principales, el Pastel de pollo y el Lahm Lalu (estupendo guiso de cordero dulce con pasas, que nos ha gustado algo más que el pastel de pollo). En breves palabras: buena comida casera, recien hecha, bien cocinada y con aires de autenticidad. La repostería no hemos llegado a probarla, pero no dudamos de que hará chiribitas en la mayoría de paladares que se atrevan..




















