Probablemente hayáis visto alguno de los 16 locales que tienen repartidos en Madrid y la atención se os haya quedado fijada en su interior cálido y elegante. Los dueños de La Alpargatería abrieron su primer restaurante en 1992 y su exitosa fórmula de cocina casera italiana y ambientación cuidada, con estilo y acogedora les ha permitido expandirse y abrir otros tantos locales, incluidos sus dos primeras franquicias en las calles Dr.Fleming y Doctor Casteló 30. A esta última es a la que hemos acudido nosotros a comer y conocer su oferta.
Efectivamente, como señalaba al principio, desde la entrada y viendo la disposición de la sala y las mesas uno se da cuenta que tienen en cuenta la decoración, el interior y que lo tratan con calidez. Personalmente me ha resultado bastante agradable, incluida la música de fondo. El servicio ha sido muy correcto y rápido, servido todo a un ritmo impecable. Respecto a la carta, destacar que cuentan con dos menús, uno Express a 13,9 € y otro Especial a 17,9 €. Quizá hemos echado en falta un tercer menú de menor categoría y precio, algo que se adaptase más a la competencia y al día a día, aunque al final nos hemos animado con uno de estos menús. La comida ha variado de buena a muy buena, variedad de ingredientes, buena presentación y dos platos de pasta notables, especialmente el sabor intenso de los raviolis de sepia que podéis ver en la foto.
Pizzeta 4 estaciones
Raviolis de sepia
Agradable, o muy agradable, quizá sean las palabras que mejor definan la experiencia. Comida saludable, buena pasta fresca y buen serivico. La única pega, como dije antes, que no sea un pelín más asequible a todos los bolsillos. Dos últimos apuntes: tienen servicio take away y cuentan con un club de clientes, con tarjeta, de la que se pueden aprovechar distintas promociones. Insisto, un italiano bien agradable.



