Aviso a navegantes y lectores del blog: os recomiendo estar especialmente atentos estos días al mismo porque llegan propuestas interesantes. No quiero que esto sea una autopromoción vana, sino una información que os resulte verdaderamente útil. Tengo la sensación de estar en una racha inspirada, en la que la suerte me acompaña y me está llevando a conocer sitios excepcionales. Es el caso de hoy, de Crucina (calle Divino Pastor, 30). Crucina se trata del primer restaurante crudivegano gourmet de Madrid y el primer crudivegano de Europa que apuesta por una carta exclusivamente crudivegana. De apertura reciente, llevan funcionando apenas algo más de un mes y os aseguro que llegan con aires frescos, fresquísimos y son, en su sencillez y simpatía, una auténtica apuesta por la vanguardia. Me gustaría, antes de entrar en detalle con la experiencia que tuvimos en el restaurante, introduciros un poco en el concepto del crudiveganismo, y la filosofía del propio restaurante.
Los veganos son personas vegetarianas que rechazan cualquier producto en el que participe de forma activa un animal, por lo que no comen ni leche ni huevos, entre otras cosas. Nos explican desde Crucina que incluso con la miel hay un gran debate montado en si es adecuado o no incluirlo en las cartas.. ellos de momento optan por un si, pero están a la espera de poder sustituirla pronto por un sirope especial que autentifique más aún su apuesta por el crudiveganismo. El otro criterio del crudiveganismo es negarse a cocinar la comida al estilo tradicional, a dejar de lado el fuego, el calor, las cocciones, las parrilas etcétera. Cocina sin fogones. Lo que utilizan en Crucina es una deshidratadora que mantiene los platos siempre por debajo de 41 grados, lo que hace que la comida conserve nutrientes y propiedades que ellos consideran sumamente saludables para la dieta. En cualquier caso es una concepción nueva de la alimentación, que tiene cierta repercusión en EEUU. Los dueños nos comentan que precisamente su formación viene de California, y que se decidieron a traer a Madrid este nuevo concepto, arriesgándose como siempre se arriesga uno cuando trae la novedad por delante..
Sopa de miso y calabaza amarilla
La hamburguesa crudivegana
Y vaya por delante que la comida nos resultó excepcional. Como es de esperar en un local que lleva tan poco tiempo abierto, aún quedan cosas por rematar en la decoración del comedor, aunque cuentan con un espacio muy agradable y bien iluminado. Tienen en mente mejorar y hacer más acogedor el comedor poco a poco. La carta también está pendiente de ser repensada y mejorada, aunque las propuestas iniciales son estupendas. Sopas, ensaladas, principales, postres, zumos.. Comencemos con los zumos. Os recomiendo el de pera (más ligero y fácil que los demás), aunque si os apetece algo más contundente pasaros a uno de los “verdes”. Son zumos verdaderamente buenos, en los que se aprecia su elaboración casera, aspecto del que presumen en Crucina, ya que todo, hasta la leche de macadamia, la elaboran ellos mismos, sin “externalizar” la elaboración de productos. Todo queda en casa. La sopa y la ensalada de algas con salsa mediterránea estaban bastante buenas y los segundos aún mejores, la hamburguesa y la mousaka, en los que la carne es sustituida por una curiosa aglomeración de frutos secos. La presentación hace apetecible los platos y el resultado final es una cocina ligera, suave, con matices profundamente interesantes, muy novedosa y original, y sin grandes intensidades o estridencias. Es de reconocer también que hay que sumarle el atractivo que traen los platos sabiendo el modo en el que han sido cocinados. Los postres exquisitos también, en especial el pudding de semillas de chi.
Pudding de semillas de chi
Como vengo diciendo, se trata de una apuesta arriesgada. Pero visto lo visto, salimos tan satisfechos y con una impresión tan buena de la cocina y de las personas implicadas en el proyecto, que les auguramos un buen futuro, y quién sabe si la fortuna les convertirá en los pioneros del crudiveganismo en Madrid. Para comer a la carta, calculad unos 20-30 €, e id preparados para ser sorprendidos quízá como en pocos sitios de hoy te puedan sorprender, gastronómicamente hablando. Vanguardia en estado puro. En estado crudo. Una recomendación de dGusto, que seguirá atentamente la evolución de Crucina y que probablemente vuelva a corto plazo a probar más cositas.. ¡Bravo por la iniciativa!





abril 20, 2011 a las 8:17 pm
Como restaurante me parece una propuesta interesante, pero me gustaría resaltar que como estilo de vida ese tipo de fundamentalismos alimentarios irracionales además de estúpidos son peligrosos.
abril 21, 2011 a las 10:18 am
Hola Hoyga,
Gracias por tu comentario y por expresar tu opinión en el blog. Como restaurante, efectivamente, es una propuesta interesante, aunque como dieta yo en principio tampoco la tomaría como propia. Lo que no veo prudente es confundir el crudiveganismo con un fundamentalistmo alimentario irracional peligroso, porque no tiene por qué serlo, aunque si puede llegar a convertirse en ello. Fueron famosos los casos de muerte de algunos bebes de madres que se negaban a dar la leche de sus pechos a sus hijos por este tipo de fundamentalismos.. pero también estoy seguro que mantener una dieta crudivegana equilibrada sea, probablemente, incluso más sana que la mayoría de dietas que tenemos los demás. ¡Aunque yo la encuentro un poco sacrificada! Supongo que todo es cambiar el hábito y el chip mental, jejeje.
Un saludo,
Pablo
abril 28, 2011 a las 3:40 am
Estoy deseando probarlo, un saludo desde Pekín