Hoy toca restaurante griego, uno que por lo que he leído por Internet debe ser una de las referencias de la cocina griega en Madrid. Se halla ubicado en la calle Apodaca 20 en un local con dos plantas, en la que la primera sirve de recibidor y cocina y la de abajo, de comedor. No sé desde cuando lleva abierto, pero tiene toda la pinta de ser un restaurante con cierto recorrido a sus espaldas. Voy a comenzar destacando el trato, cercano, profesional y atento, expertos en su propia carta, lo cual es de agradecer para los que no conocemos tanto la gastronomía griega, y la calidad de su comida, así como su originalidad y autenticidad. La carta es muy extensa, por lo que no faltarán platos donde elegir. Es destacable su sección de carnes al carbón.
La degustación de entrantes. De izda a dcha y de arriba a abajo. Crema de aceitunas, crema rosa de remolacha y huevas, crema blanca de huevas, crema de garbanzos, judiones con salsa, hojaldre de queso, hoja de parra con arroz, queso feta, hojaldre de espinacas, verduritas en salsa, yogur con pepino, crema de berenjena, crema de pimiento rojo y crema de feta, estas dos últimas con un toque picante.
El espacio he de reconocer que no era muy de mi gusto porque aunque en cierto modo era acogedor, me resultaba estrecho, falto de iluminación natural y con una decoración con motivos griegos que no terminaba de convencerme. Supongo que respecto a esto, bueno, como en todo, lo mejor es que cada uno juzgue por sí mismo. Del servicio, repito, que genial, rápido, y como dije antes, atento y profesional. Para una primera incursión en el restaurante Mythos es recomendable tirar por uno de sus platos de degustación, aunque comprobé decepcionado que no cabía la posibilidad de pedir una degustación que incluyera entradas y principales, sino que las degustaciones eran o solo de entrantes o sólo de carnes y principales. Me terminé decantando por la de entrantes (16,75€) que me resultó bastante buena y completa, y me dejo satisfecho, pues está pensado para dos personas. Os animo a leer el pie de foto explicando qué es cada cosa, y resaltar que me sorprendió el sabor de una de las cremas, blanca y hecha a bases de huevas de pescado, exquisita. Me quedé con muchas ganas de probar la musaka y algún otro plato, así que seguramente vuelva a por más en otra ocasión. De la musaka y otras recetas podéis leer cosas muy favorables por Internet.
No es especialmente caro, con una horquilla de precios de entre los 18-40 €, todo dependerá de postres, vinos, etc. A mí si que me ha convencido como un buen restaurante de cocina griega, con un buen trato y con una extensa carta por ir descubriendo poco a poco. Como últimos apuntes deciros que tienen otro restaurante gemelo en Francisco Silvela 30, llamado Milos y que ocasionalmente organizan alguna celebración mientras cenas, con música y bailes típicos. Para la próxima vez quizá sea buena idea intentar coincidir con esto..


mayo 25, 2011 a las 1:54 pm
He tenido cenas dignas de recordar en este sitio. Al menos los fines de semana quien quiera, tras la cena, sale a bailar y romper platos (de escayola). ¿No te tocó?
Nos vemos en breve.
mayo 25, 2011 a las 10:05 pm
Hola Maranta!
Pues tengo que volver a lo de romper platos, me apetece. Maliciosamente te comentaré que si que me hubiera gustado romper alguna que otra cosa de la decoración, jejeje, pero lo de los platos también irá bien.. y así experimento de primera mano su efecto terapéutico, jejeje.
Un beso!
Pablo